Poetas: Jaime Gil de Biedma

by

Texto: Inma Rodríguez

La figura de Jaime Gil de Biedma fue, y sigue siendo a día de hoy, una de las más singulares de la literatura española. Con él se da un caso muy curioso, y es que, a pesar de que son muchos los autores que reconocen la influencia, directa o indirecta, de sus poemas, que siguen conservando su frescura, la crítica no suele citarlo efusivamente al hablar de la herencia de la poesía española de los años cincuenta. No es que sea criticado, es que a menudo se evita mencionarle. Seguramente, la razón principal es que su trayectoria vital y poética se caracteriza por el tono personal y por la variedad. En una palabra, por la heterogeneidad, que no debería ser jamás negativa, pero que (alguno lo sabe bien), acaba resultando incómoda, molesta, porque dificulta la labor del crítico a la hora de ponerle a un autor la etiqueta de turno, la forma más rápida de valoración artística, la más simplista y, por desgracia, la más común hoy día.

Fue un personaje esencialmente trasgresor, que no solo nunca negó sus contradicciones sino que ironizó sobre ellas en muchos de sus poemas. Alternó su pertenencia a la alta burguesía española, a cuyos privilegios nunca renunció, con su gusto por la ideología marxista y por los ambientes bohemios de la Barcelona de la época. Sin hacer especial alarde de su homosexualidad, jamás renunció a ella ni la ocultó, y de hecho, a veces la despliega en sus poemas con una delicadísima sensualidad que le aproxima a Cernuda. Como escritor, simpatizó abiertamente con la llamada poesía social de la época, participó en tertulias literarias y en actos públicos que cuestionaban el régimen franquista, pero también manifestó su deseo por encontrar un camino estético propio en el que la forma no quedara nunca en un segundo plano en beneficio de la crítica social o política.

La obra de Gil de Biedma, recogida casi en su totalidad en Las personas del verbo, se caracteriza ante todo, por su aparente brevedad. Pero el criterio cuantitativo aplicado al mundo de la creación deja a un lado el hecho de que él mismo renunció a publicar cualquier cosa que no estuviera al alcance de sus propias expectativas y exigencias como lector. La autoexigencia, la coherencia y el aprendizaje son una constante en él. En sus poemas hay referencias continuas a los poetas que más le influenciaron. De la escuela anglosajona, admira especialmente a Eliot y a Auden, y de la francesa a Mallarmé, Rimbaud y, sobre todo, a Baudelaire. Igualmente importante es la influencia de Machado. Sin embargo, lo que más le interesa a la hora de escribir es la autocontemplación, que su obra sea un reflejo sincero de su experiencia, pero no para individualizarla, sino para compartirla.

Toda su poesía está atravesada por un romanticismo velado y por un lenguaje actual y coloquial, que intenta conectar con un lector medio mediante la búsqueda de emociones comunes. Más que los temas sociales, le interesan los temas corrientes y las incertidumbres cotidianas. Entre ellas, el tema principal es el drama del paso del tiempo y la melancolía ante las experiencias pasadas y la pérdida progresiva de la juventud. A veces consigue no caer en la tristeza usando la ironía, pero, en la mayoría de los casos, encontramos un tono pesimista, irremediablemente desencantado.

De todos los libros de Gil de Biedma, Compañeros de viaje me ha parecido siempre el más comprometido y personal. El título ya lo dice todo. En él queda patente la búsqueda de la complicidad con los otros, desde una sentimentalidad personal a una colectiva. En la sección del libro llamada “Por vivir aquí” se encuentra el que para mí es uno de los poemas más hermosos del autor. Reconozco que, probablemente por hablar de la nostalgia ante lo que nunca sucedió, es también uno de los más desgarradores. “Aunque sea un instante” es uno de esos poemas a los que vuelvo una y otra vez, a veces muy a mi pesar. Pero es que cumple a la perfección el precioso binomio de otro gran comprometido, Albert Camus: solitario, solidario. Creo que en él queda patente el esfuerzo por establecer un diálogo desde el “yo” hasta el “nosotros”. En sus palabras, “muy pobre hombre ha de ser uno si no deja en su obra algo de la necesidad de su propio vivir, y si no entiende que un poema debe ser, no solo la constatación de la vida de uno, sino la historia de las emociones de todos los hombres”.

 

AUNQUE SEA UN INSTANTE

 

Aunque sea un instante, deseamos

descansar. Soñamos con dejarnos.

No sé, pero en cualquier lugar

con tal de que la vida deponga sus espinas.

 

Un instante, tal vez. Y nos volvemos

atrás, hacia el pasado engañoso cerrándose

sobre el mismo temor actual, que día a día

entonces también conocimos.

 

Se olvida

pronto, se olvida el sudor tantas noches,

la nerviosa ansiedad que amarga el mejor logro

llevándonos a él de antemano rendidos

sin más que ese vacío de llegar,

la indiferencia extraña de lo que ya está hecho.

 

Así que a cada vez que este temor,

el eterno temor que tiene nuestro rostro

nos asalta, gritamos invocando el pasado

-invocando un pasado que jamás existió-

 

para creer al menos que de verdad vivimos

y que la vida es más que esta pausa inmensa,

vertiginosa,

cuando la propia vocación, aquello

sobre lo cual fundamos un día nuestro ser,

el nombre que le dimos a nuestra dignidad

vemos que no más

que un desolador deseo de esconderse.

 

De Compañeros de viaje, 1959

Anuncios

2 comentarios to “Poetas: Jaime Gil de Biedma”

  1. Kalitro Says:

    Algo suyo tengo por la casa. Habré de echarle un ojo.

  2. Anónimo Says:

    El dibujo me gusta, en lo literario estoy contigo. lo personal no es facil.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: